26 de diciembre del 2018
HIJO DE LA TIERRA, REY DE LOS MARES

Si el propósito de Arthur Curry era el de salvar a los dos mundos en los que vive, el de James Wan es el de mantener a flota el barco llamado DC Extended Universe que se hunde con cada crítica que golpea el acero de la embarcación de Warner Bros. Y, en efecto, Wan supera con buena nota su primer control.
Es de poca trascendencia si está por encima Wonder Woman (2017) o no. Lo importante es que llega al nivel que necesitaba. Es una buena historia de origen, con una narrativa bastante correcta y con una épica visual que supera cualquier cinta DeCeita.
El inicio de Aquaman (2018) te muestra el romance prohibido entre los padres de Arthur. A partir de ahí, la conexión que se crea entre el mundo terrestre y acuático es constante. Un tono coherente que solo se ve minimizado por algunos backgrounds mermados por el CGI.
Aunque, sin duda, la joya de la corona se la lleva la acción. Desde el primer acto es frenética pero es en el último acto cuando alcanza el clímax. Cada escena bajo el agua es espectacular. La batalla entre los diferentes reinos te hace sentir la grandeza que existe bajo el océano. El claro ejemplo de la epicidad de las coreografías y su belleza visual se puede ver en las dos peleas entre Arthur y Orm. Tanto en el reino acuático como fuera de él, se trata de dos escenas de una genialidad abismal.
Una estatua para James Wan

Cuando en 2015 Warner Bros le lanzó la patata caliente al director malayo, pocos esperaban que Wan lograra lo que ha logrado. Conocido por sus adaptaciones de terror como Saw (2004), Insidious (2010) y la mayoría que completan el universo de The Conjuring (2013), Wan ya se desvió de ese aterrador camino en 2015 al dirigir Fast and Furious 7.
En Aquaman, consigue narrar una épica aventura ochentena adaptada a la mitologia atlante. El director sabe plasmar a la perfección el mundo acuático de Atlantis. Es un nuevo universo que nunca antes habíamos visto y utiliza una gran gama de colores para alcanzar una fotografía espectacular.
La cargante historia sobre Atlantis se ayuda de algunas ingeniosas líneas para hacerla más interesante. De esa manera, el humor es fluido y está bien encajado. James Wan traslada su visión del cómic a la gran pantalla. Además, el director aporta sus ya conocidas técnicas narrativas y movimientos de cámara para elevar cada escena de acción y hacerla única.
James Wan debe reconducir el DCEU. Pese a que el MCU cuenta con más (y mejores) directores, el DC Extended Universe debe confiar en Wan su futuro. Ahora mismo, y salvando las distancias, Wan es para DC lo que los hermanos Russo son para Marvel.

Pero no todo es bueno. Aquaman cuenta con un argumento muy predecible y muchos de los diálogos son cuestionables y poco logrados. Se quiere avanzar demasiado rápido entre escena y escena y eso provoca, normalmente, que haya poco desarrollo.
Este último inconveniente es debido a la actual incertidumbre que hay en el DCEU. James Wan se ha visto 'obligado' a meter con calzador todas sus ideas en los 124 minutos que dura el largometraje. Nadie sabe si habrá un reinicio del universo, si existe una posibilidad de hacer una secuela... Así que, Wan ha decidido dibujar todos sus bocetos; demasiados.
¿El resultado? Poca exploración a la mayoría de personajes secundarios; historias como las de Black Manta que no tienen lugar en la trama; y situaciones que debes aceptar porque no queda otra.
PERSONAJES

ARTHUR CURRY/AQUAMAN
Es totalmente diferente al Arthur de los cómics, pero eso no es malo. Al contrario, es una de las mejores adaptaciones a la gran pantalla. Todo el mundo es fan de Jason Momoa.
Tiene un crecimiento mayor al que tuvo en Justice League (2017) y cada escena que protagoniza es oro puro.

MERA
Amber Heard encaja en el papel de Mera como la que más. Se adueña del personaje desde su primera aparición y nos deja enamorados a todos. Mera goza de bastante protagonismo durante la película, mostrando, al igual que se hizo en Wonder Woman, el poder que están tomando las mujeres en este universo.

ORM
Tiene sus momentos de heroísmo pero son sus impulsos los que le hacen tomar las peores decisiones. Aunque tiene una pizca de humanidad cuando intenta salvar a su hermano antes de pelear, Orm quiere lo mejor para su reino y está dispuesto a hacer cualquier cosa. Interpreta a un buen Ocean Master.

VULKO
El Duende Verd... digo Vulko es un gran personaje secundario. Pese a que tiene muy poca exploración debido a la cantidad de historias que se quieren contar, su trama junto a Arthur es disfrutable y el entrenamiento que le hace para prepararlo para la grandeza se agradece.

NEREUS
Es el personaje menos trabajado de toda la cinta. Tiene un cargo muy importante entre los reinados marinos, sin embargo, se nos muestra como un personaje sumiso a Orm.

BLACK MANTA
Tiene la MISMA historia que Black Panther. Un hijo que debe tomar venganza de la muerte de su padre. Con la tradición y la familia como bandera. La única diferencia es que él mismo se fabrica el traje (algo muy precipitado).
Se nos muestra poco de él, aunque la escena post-crédito confirma que le veremos más en la secuela.

ATLANNA
Supongo que el caché de Nicole Kidman impidió tenerla más minutos en pantalla. Durante los primeros minutos, su personaje sienta las bases del tono que tendrá la película. Regresa en el momento exacto para motivar a su hijo y convertirlo en algo más que un rey.
CONCLUSIÓN
NOTA: 8

LO BUENO
- Reparto
- Fotografía
- Escenas de acción
- La relación Arthur-Mera
- James Wan y su visión de Atlantis
- Mensajes medioambientales
LO MALO
- Poco desarrollo de personajes
- Guión simplón
- Contradicciones con Justice League

En definitiva, Aquaman logra llegar al nivel al cual ya llegó Wonder Woman y parece abrir una pequeña etapa de esperanza para el DCEU. Recordemos que el 5 de abril se estrenará ¡Shazam! (2019), protagonizada por un Billy Batson que tiene una actitud similar a la de Arthur Curry, que pretende seguir los pasos de esta última.
El reparto es el ideal y los mismos Jason Momoa y Amber Heard desprenden una química entre ellos y una carisma que se ganan la película ellos solitos. Tiene un ritmo frenético y solo se nos da un respiro cuando Wan nos transporta a Italia o al Sahara.
Pese a la buena evolución del personaje de Aquaman, la película contradice (y mucho) a Justice League. Se dice, por ejemplo, que Arthur nunca antes había visitado Atlantis cuando en JL había intentado salvar la Mother Box junto a Mera.

Sin embargo, la belleza visual tapa todo lo malo. La espectacularidad crece con los pasos de los minutos y nos deja planos secuencia por Sicilia o una persecución por La Fosa que te deja sin aliento; que no se note la mano de Wan. La BSO es aceptable y gana números cuando Arthur y Mera salen del agua al ritmo de Ocean to Ocean, como si se tratara de un videoclip de Pitbull.
Por último, es de agradecer el mensaje medioambiental que se lanza durante la película. Denunciando, así, la contaminación de los océanos. Una buena manera de hacer consciencia a la humanidad de lo que se le está haciendo al planeta.
Ahora mismo, el DC Extended Universe tiene un gran problema: ¿reiniciar todo este recorrido o confiar en él?




